En la historia de la conquista de América, las mujeres son prácticamente inexistentes. Pocas mujeres tienen un papel relevante en esta epopeya y por eso sobresalen la india Catalina en Colombia, y la Malinche en México. Ambas fueron "lenguas" de los españoles, ambas son consideradas por algunos como "vende patrias" y a la a vez a ambas se les concede el sitial de madres del mestizaje.
En su canción Maldición de Malinche, Gabino Palomares expresa: 'Oh! maldición de Malinche, enfermedad del presente, ¿Cuando dejarás mi tierra, cuando harás libre a mi gente...?' Esta maldición, este "malinchismo" se refiere a la actitud de infidelidad al pueblo al que se pertenece pero ante todo una actitud compleja en la que se desea cooperar con los colonizadores y a la vez un deseo de ser absorbidos por ellos.
Tras esos hechos contrastados, La Malinche acumula un buen número de leyendas, de suposiciones menos comprobables, y de asociaciones más o menos justas al personaje, como puede ser la palabra malinchismo o el considerarla primera madre de México. Estas leyendas, suposiciones y asociaciones quizá puedan agruparse en cuatro tipos:
Se desconoce donde se realizó la grabación de la canción.
Se oyó la voz del monarca
de que el Dios había llegado
y les abrimos la puerta
por temor a lo ignorado.
Iban montados en bestias
como Demonios del mal,
iban con fuego en las manos
y cubiertos de metal.
Sólo el valor de unos cuantos
les opuso resistencia
y al mirar correr la sangre
se llenaron de vergüenza.
Por que los Dioses ni comen,
ni gozan con lo robado
y cuando nos dimos cuenta
ya todo estaba acabado.
Y en ese error entregamos
la grandeza del pasado,
y en ese error nos quedamos
trescientos años de esclavos.
Se nos quedó el maleficio
de brindar al extranjero
nuestra fé, nuestra cultura,
nuestro pan, nuestro dinero.
Y les seguimos cambiando
oro por cuentas de vidrio
y damos nuestra riqueza
por sus espejos con brillo.
Hoy en pleno siglo XX
nos siguen llegando rubios
y les abrimos la casa
y los llamamos amigos.
Pero si llega cansado
un indio de andar la sierra,
lo humillamos y lo vemos
como extraño por su tierra.
Tú, hipócrita que te muestras
humilde ante el extranjero
pero te vuelves soberbio
con tus hermanos del pueblo.
Oh, Maldición de Malinche,
enfermedad del presente
¿Cuándo dejarás mi tierra
cuando harás libre a mi gente?